AVILEÑAS BOCIBLANCAS Y BARDINAS
España es un país que cuenta con una gran diversidad de razas autóctonas de todas las especies, destacando el gran número de razas bovinas autóctonas con reconocimiento oficial, la mayoría de las cuales se encuentran en peligro de extinción. Una de las más numerosas y conocidas es la raza Avileña-Negra Ibérica que cuenta con una variedad conocida como Bociblanca en cuyo seno se encuentran algunos ejemplares de capa Bardina. De todo ello hablaremos en este artículo.
Tigre.
Buey de raza Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca capa Bardina.
Barajas (Ávila).
(c) Ganadería Las Bardinas T.C.
Antes de nada, debemos conocer un poco sobre la historia reciente de la raza para situarnos a la hora de comenzar el estudio de la variedad Bociblanca y de los ejemplares de capa Bardina.
En 1970 el MAPA crea el Libro Genealógico de la raza Avileña, pero en 1980 la Dirección General de la Producción Agraria resolvió modificar la denominación y actualizar su reglamentación específica, creando el Libro Genealógico y Comprobación de rendimientos de la Raza Avileña-Negra Ibérica, antes Avileña.
En su momento, esto se produjo como respuesta para tratar de encuadrar unidades genéticas mayores a los diferentes grupos de ganado que correspondían a un tronco étnico común.
La raza Avileña aparecería catalogada por el MAPA en 1979 como raza autóctona de fomento, siguiendo en la misma categoría en el actual Catálogo Oficial, aunque ya con el nombre de Avileña-Negra Ibérica.
Vaca Avileña-Negra Ibérica.
Pascualcobo (Ávila)
(c) Julián García Gayo y Esperanza de la Cruz Caselles.
La reglamentación del Libro Genealógico se inicia con la publicación de la Resolución de la Dirección General de Ganadería de 27 de abril de 1970 posteriormente actualizada por Resolución de la Dirección General de la Producción Agraria de 28 de febrero de 1977 y, por último, la Resolución de 29 de julio de 1980 por el que se modifica la denominación de la raza de Avileña a Avileña-Negra Ibérica y se aprueba la reglamentación específica del Libro Genealógico.
Pasamos ahora a la descripción de la raza de acuerdo con el prototipo racial.
Capa de color negro uniforme, con el morro negro o con orla blanca, mucosas negras.
Cuernos negros pizarrosos o blancos con puntas negras, admitiéndose el descornado artificial.
Pezuñas de color pizarra o negras.
Escroto negro admitiéndose degradaciones.
Conformación general corresponde a un perfil subcóncavo, de proporciones y longitudes medias.
Órganos sexuales con testículos desarrollados, ubre de forma regular, bien proporcionada o implantada y de suave piel, pezones simétricamente colocados.
Desarrollo corporal con formato de tipo medio y proporcionado.
Cabeza con frente amplia y ligeramente cóncava, cara de perfil recto y alargado en hembras, morro ancho.
Cuello fuerte y corto bien musculado y potente en los machos y fino y delgado en las hembras, borde superior recto en las hembras y convexo en los machos, papada reducida y discontinua.
Cruz ancha y bien unida al tronco.
Espalda larga y ancha, musculada y bien erguida.
Dorso con línea dorsolumbar horizontal, superficie dorsal ancha, plana y musculada.
Lomos rectos, anchos y musculados.
Grupa horizontal, amplia y musculada.
Semental de raza Avileña-Negra Ibérica.
Pascualcobo (Ávila).
(c) Julián García Gayo y Esperanza de la Cruz Caselles.
Extremidades robustas y bien proporcionadas.
Aplomos correctos, permitiendo marcha ligera y suelta.
Pezuñas redondeadas, duras, de tamaño armónico al peso.
Peso adulto medio para las hembras de 500 a 600 Kg. y de 800 a 1.000 Kg. para los machos.
Contrasta el actual prototipo racial con el que describían autores como Sánchez Belda en la década de 1980 en su obra La raza bovina Avileña-Negra Ibérica o en su magna obra Razas bovinas españolas. Este gran conocedor de la raza hacía la siguiente descripción general de la misma:
"La imagen de la raza Avileña responde a la de un bovino de color negro uniforme, buen formato, fuerte, robusto, de esqueleto desarrollado y recio, de líneas abiertas y perfiles no acabados, ligeramente entrantes en su expresión cefálica frontal, para una población frecuentemente ortoide, temperamento vivo y destacada capacidad reaccional."
Avileña-Negra Ibérica variedad bociblanca de aspecto antiguo.
Cardeñosa (Ávila)
(c) Juan Francisco Mayo Sanchidrián.
En definitiva, y sin entrar en grandes detalles, se trataba de animales de cabeza grande, hueso destacado y no muy musculados, con dorso ligeramente hundido, brazo corto y antebrazo poderoso y nalga rectilínea y poco musculada.
Sin lugar a dudas, se trataba aún de bovinos que conservaban en gran medida la morfología propia de un animal que durante siglos se había utilizado para el trabajo agrícola y que por lo tanto tenía la parte anterior del cuerpo mucho más desarrollada que la posterior al contrario de lo que ocurre en las razas cárnicas selectas actuales.
Isabel López Arrabé y Juan Manuel Yuste Apausa con su yunta de vacas.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.
Dicha morfología era también la que permitía a los ejemplares de la raza recorrer largas distancias en terrenos montañosos para procurarse el sustento diario durante los meses estivales y la realización a pie de la trashumancia entre los pastos de verano e invierno y viceversa.
Vacas subiendo por la "calzada romana" del Puerto del Pico.
Ganadería Cerillas Torres.
(c) Silvestre de la Calle García.
Ya señalaba Sánchez Belda que el ganado selecto de la época, recordamos que estamos refiriéndonos a los años 80 del pasado siglo, tendía a la ampulosidad de formas y al manifiesto desarrollo muscular, especialmente en el caso de los machos, algo en lo que se ha incidido durante décadas hasta llegar a los ejemplares actuales que presentan una morfología similar a las grandes razas selectas destinadas a la producción cárnica.
Esta mejora se traduce en la conformación de la canal dando como resultado un mayor porcentaje del peso de las piezas nobles respecto al peso total de la canal disminuyendo además la proporción de hueso, algo interesante en una raza que ya no se usa para el trabajo agrícola de manera generalizada.
Semental de raza Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca.
Pascualcobo (Ávila).
(c) Julián García Gayo y Esperanza Martín Caselles.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta mayor ampulosidad de formas y desarrollo muscular llevados al extremo pueden llegar a reducir la extraordinaria capacidad de marcha de la raza, una de sus principales cualidades y la que la hace superior a otras muchas razas autóctonas, siendo necesario también incidir en la menor rusticidad de los animales más musculosos.
Avileñas en su medio habitual de explotación.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.
Hay que añadir también que en el área de distribución de la raza Avileña-Negra Ibérica, especialmente donde se concentra el mayor número de ejemplares, la población del lobo ibérico está en constante aumento y es necesario mantener animales rápidos y capaces de defenderse frente a este depredador y sus mestizos.
Se debe por lo tanto buscar animales equilibrados que presenten una morfología corregida respecto a las primitivas Avileñas de trabajo de "aires boyunos" pero sin llegar a animales que presenten una morfología propia de las grandes razas cárnicas especializadas.
En el prototipo racial actual y en la descripción que Sánchez Belda y otros autores como García Dory hacía en los años 80 y 90 del pasado siglo, se habla de animales de capa color negro uniforme como los más representativos de la raza. Ciertamente, desde hace varias décadas, estos animales son los más numerosos.
Sin embargo, la raza presenta cuatro capas fundamentales:
- Negra.
- Bociblanca.
- Bardina.
- Jarda.
La capa negra, mayoritaria como indicamos, es totalmente negra sin ningún tipo de mancha de otro color, considerándose como defecto si aparecen manchas blancas en bragado, bajo vientre, el borlón de la cola o en cualquier otra parte del cuerpo.
La capa bociblanca, conocida por muchos ganaderos como beciblanca, cuyos animales son considerados como una variedad independiente y oficialmente reconocida dentro de la raza Avileña-Negra Ibérica, era la mayoritaria de la raza hasta que el cruzamiento con sementales de raza Negra Andaluza o Negra Campiñesa en el primer tercio del siglo XX y la posterior selección, hizo desaparecer casi por completo esta capa.
Se trata de animales de color negro peceño, mal teñido o zaíno. Deriva de un discreto grado de dilución del pigmento y de la presencia de reflejos apagados de tono rojizo. Presenta particularidades como el bociblanco o beciblanco (orla blanquecina o cremosa más o menos ancha), el listón o raspipardo (decoloración en la línea dorsolumbar) que pueden llegar a expresiones exageradas como el lombardo y si ocupa aún más extensión el albardado como si el animal llevase una albarda o silla de montar de color más claro. También puede aparecer el lavado o decoloración en la cara interna de las extremidades y el bajo vientre. El rabicano tampoco es raro.
En casos muy extremos, podrían llegar a aparecer tonalidades muy claras o amarillentas que darían lugar a la rarísima capa guinda, descrita en el seno del ganado ibérico pero más propia de bovinos del tronco castaño del noroeste y norte peninsular.
Feria de Santiago.
Navarredonda de la Sierra /de Gredos (Ávila). 1915
Obsérvese la presencia de bovinos de capa amarillenta o "guinda".
Los terneros nacen rojizos con el borlón de la cola y las mucosas de color negro y poco a poco van adquiriendo la capa propia del ganado adulto. Esta característica es común a otras razas del tronco Ibérico como la Sayaguesa o la Caldelá, herencia del uro o toro salvaje del que descienden todas las vacas domésticas del mundo.
Vaca, toro y ternero.
Avileña-Negra Ibérica variedad bociblanca.
Cardeñosa (Ávila).
(c) Juan Francisco Mayo Sanchidrián.
La capa bardina, englobada dentro de la variedad Bociblanca o Beciblanca, es una capa atigrada o chorreada con las variantes en verdugo (líneas o bandas negras sobre capa castaña o colorada) y en morcillo (líneas o bandas oscuras rojizas o claras sobre capa negra), siendo además bociblanca.
Pueden presentarse grandes variaciones en la intensidad del chorreado hasta el punto de aparecer animales práctica e incluso totalmente colorados o rubios. Estos animales en los que el chorreado es prácticamente inapreciable a simple vista, son sumamente raros.
Ejemplares de raza Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca.
Toro Bardino y vaca Roja.
(c) Mario Sacristán Cámara.
De forma semejante a los terneros bociblancos, los bardinos nacen de color rojo para ir poco a poco adquiriendo la capa definitiva.
Toro, vaca y ternero.
Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca capa Bardina.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.
El origen de esta capa sigue siendo un enigma pese a ser conocida en otras razas del tronco Ibérico como la Serrana de Teruel. Para algunos autores sería el resultado de antiquísimos cruzamientos entre bovinos rubios o retintos con el ganado Avileño pero lo más probable es que nos encontremos ante un cruzamiento entre bovinos de raza Avileña bociblancos y otros de la misma variedad pero con una dilución pigmentaria excesiva. Posiblemente este sea el verdadero origen de la Bardina.
Sea como fuere, estamos ante unos bovinos conocidos y descritos ya a finales del siglo XIX y principios del XX cuando existía en el seno de la raza una variedad conocida como Barcina o Gallarda que era especialmente abundante en la zona de El Barco de Ávila y que sorprendía por su monumental desarrollo, desapareciendo casi por completo en épocas posteriores aunque esporádicamente nacía algún ejemplar en las ganaderías más selectas de la raza.
Vaca Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca capa Bardina.
Cardeñosa (Ávila).
(c) Juan Francisco Mayo Sanchidrián.
Corroboran esto antiguos y experimentados vaqueros como Máximo Rellán Hernández, de San Martín de la Vega del Alberche y una de las figuras más relevantes dentro de la historia de la raza Avileña al haber sido vaquero en la celebérrima ganadería de Regino Hernández. Asegura esta nonagenario vaquero la presencia constante de terneros bardinos en el seno de la raza Avileña llegando a tener él mismo alguna de las últimas vacas bardinas domadas de la Sierra de Gredos.
Algo parecido cuenta el que es uno de los principales criadores actuales de ganado de capa Bardina en la actualidad, el ganadero Juan Manuel Yuste Apausa, de Barajas, quien junto a su esposa Isabel López Arrabé, es propietario de GANADERÍA LAS BARDINAS con más de 25 ejemplares con esta singular capa.
Juan Manuel Yuste Apausa e Isabel López Arrabé con una yunta de bueyes.
Candeleda (Ávila).
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.
Hijo del gran vaquero trashumante y carretero Manuel Yuste García, Juan Manuel recuerda el nacimiento en 1994 del ternero bardino Tigre (imagen de portada de este artículo), que se convirtió en un famoso buey y que vino al mundo tras 30 años en los cuales no nació ningún ejemplar bardino en la ganadería familiar donde en los años 70 nacieron las vacas Rubia y Oscura, conservando en la impresionante casa de la familia Yuste, que es un auténtico museo de la ganadería y la cultura tradicional de la Sierra de Gredos, los cuernos de la primera.
En esta ganadería cuentan con varias yuntas de bueyes de capa Bardina utilizados en diversas actividades culturales de la Real Cabaña de Carreteros de Gredos sorprendiendo enormemente a quienes asisten a dichas actividades al no ser frecuente ver animales de coloración tan singular.
Yunta de bueyes de raza Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca capa Bardina.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.
Juan Manuel e Isabel mantienen más de un centenar de cabezas de raza Avileña-Negra Ibérica contando con extraordinarios animales de capa Negra, mayoritarios en la explotación.
Cuentan también con un excelente lote de vacas Bociblancas, conocidas en la Sierra de Gredos desde tiempo inmemorial como Beciblancas y aún hoy pese a la denominación oficial.
Fuera de la Sierra de Gredos también encontramos extraordinarios ejemplares de capa Bardina en otras localidades de la provincia de Ávila como Cardeñosa, donde se ubica el célebre castro vetón de Las Cogotas. Allí el ganadero JUAN FRANCISCO MAYO SANCHIDRIÁN mantiene algunos ejemplares de esta singular capa junto a extraordinarios animales Bociblancos, Negros e incluso Jardos.
Vaca Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca capa Bardina.
Cardeñosa (Ávila).
(c) Juan Francisco Mayo Sanchidrián.
Además de vacas reproductoras, cuentan con algún buey de la raza que sorprende por su monumental desarrollo.
Buey de raza Avileña-Negra variedad Bociblanca capa Bardina.
Cardeñosa (Ávila).
(c) Juan Francisco Mayo Sanchidrián.
En lugares mucho más alejados como Campillo de Ranas, al norte de la provincia de Guadalajara, uno de los pueblos más famosos por la popular arquitectura negra, ganaderías como S.A.T. CAMPILLO DE RANAS cuyo ganado pasta en los términos municipales de Campillo de Ranas y Majaelrayo.
Vaca Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca capa Bardina.
Al fondo el Pico Ocejón.
(c) SAT Campillo de Ranas.
A los pies del pico Ocejón, esta ganadería cuenta actualmente con una hembra reproductora de capa Bardina y con un semental, además de tener extraordinarios ejemplares Bociblancos.
Finalmente, existen la capa Jarda, también conocida como Galana en la Sierra de Gredos, que es una capa berrenda en negro capirota, emparejada y botinera de las cuatro, es decir que presenta color negro en la cabeza, el tronco y la parte inferior de las extremidades y blanco en el lomo, el bajo vientre y la cola.
Los animales que presentan esta capa serán reconocidos próximamente como variedad independiente con la misma categoría que la Bociblanca.
Vaca Avileña-Negra Ibérica variedad Jarda.
Ganadería Cerillas Torres.
(c) Silvestre de la Calle García.
Aunque no existen diferencias morfológicas entre las variedades y la capa señalada debido al constante intercambio de sementales, sí que es cierto que al pertenecer los ejemplares de raza Bociblanca y los de capa Bardina a ganaderías muy antiguas y fieles a las antiguas estirpes, conservan a menudo una morfología que recuerda más a esas Avileñas descritas por los autores citados en los años 80 y 90.
Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca en la nieve.
Cardeñosa (Ávila).
(c) Juan Francisco Mayo Sanchidrián.
CONCLUSIONES FINALES.
El trabajo realizado por la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno Selecto Raza Avileña-Negra Ibérica y por los ganaderos dedicados a la cría, selección y mejora de la raza es realmente envidiable y digno de elogio tanto por el trabajo realizado día a día como por la organización de prestigiosas ferias, concursos, subastas, etc. para promocionar y dar a conocer esta raza.
Vaca Avileña-Negra Ibérica.
Pascualcobo (Ávila).
(c) Julián García Gayo y Esperanza de la Cruz Caselles.
Es necesario seguir trabajando como se lleva haciendo desde hace décadas para corregir ciertos defectos morfológicos que alejen a los animales del prototipo racial establecido pero buscando un animal que combine la productividad con la rusticidad para que siga siendo una de las razas autóctonas más destacadas en cuanto a la producción de carne en zonas montañosas del centro peninsular se refiere.
Vaca Avileña-Negra Ibérica.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.
En opinión de algunos expertos ganaderos que son grandes conocedores de la raza, no es necesario tender a la selección de ejemplares excesivamente musculosos o "culones" a semejanza de lo ocurrido en razas como la Asturiana de los Valles sino mantener un equilibrio que permita disponer de una vaca rústica, sobria, resistente, con capacidad para realizar largos desplazamientos, fértil, buena criadora y capaz de producir terneros de carne de gran calidad sin perder de vista la posibilidad de mejorar sus producciones recurriendo al cruzamiento industrial con sementales de razas especializadas pero garantizando siempre la cría en pureza con las vacas de mayor puntuación.
Vaca Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca Capa Bardina.
Tipo morfológico al que se debe aspirar.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.
Por supuesto, se debe prestar especial atención a la conservación de las variedades Bociblanca y Jarda y a los ejemplares de capa Bardina por constituir todos ellos un patrimonio y una reserva genética de primer orden evitando su desaparición como ha ocurrido y por desgracia sigue ocurriendo en el seno de otras razas bovinas y de otras especies ganaderas en nuestro país.
Vaca Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca capa Bardina.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.
NOTA FINAL DEL AUTOR.
El presente artículo se escribe tras mantener una interesante conversación hace algún tiempo con un ganadero de la raza frente a las murallas de la ciudad de Ávila una tarde de septiembre en la que fue a la Ciudad de la Santa para dar una conferencia sobre la raza Avileña-Negra Ibérica, algo por lo que estaré eternamente a la Asociación de Criadores y a quienes lo hicieron posible.
El presente artículo se escribe tras mantener una interesante conversación hace algún tiempo con un ganadero de la raza frente a las murallas de la ciudad de Ávila una tarde de septiembre en la que fue a la Ciudad de la Santa para dar una conferencia sobre la raza Avileña-Negra Ibérica, algo por lo que estaré eternamente a la Asociación de Criadores y a quienes lo hicieron posible.
La muralla de Ávila.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.
Hablamos de Bardinas y de Bociblancas o Beciblancas pero también del culo de las Avileñas (entiéndase de las vacas porque además las bellas mujeres de la capital más alta de España son Abulenses y no Avileñas), opinando ambos lo mismo y decidiendo que sería bueno escribir un artículo sobre la evolución morfológica de la raza Avileña en las últimas décadas y del peligro de que se corre si se tiende a conseguir un animal excesivamente musculoso y culón que sería una gran vaca de dehesa y de pradera pero que presentaría ciertos problemas en la sierra.
Vaca Avileña-Negra Ibérica con su ternero.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.
- A la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno Selecto Raza Avileña-Negra Ibérica.
- A Juan Manuel Yuste Apausa e Isabel López Arrabé de GANADERÍA LAS BARDINAS T.C.
- A Juan Francisco Mayo Sanchidrián.
- A SAT CAMPILLO DE RANAS.
- A Julián García Gayo y Esperanza de la Cruz Caselles.
- A David Bernaldo de Quirós Pablo.
- A Roberto García Carreño y Mario Sacristán Cámara.
- A Miguel Alba Vegas.
- A Alonso de la Calle Hidalgo.
Semental de raza Avileña-Negra Ibérica variedad Bociblanca capa Bardina.
(c) SAT Campillo de Ranas.
BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS.
- García Dory, M.A. (1990) Guía de campo de las razas autóctonas de España. Ed. Alianza Editorial.
- Prieto Garriro, J.L. y Del Pino Martínez, J. (2013) Guía de campo del toro de Lidia: pintas, particularidades y encornaduras. Ed. Almuzara.
- Sánchez Belda, A. (1983) La Raza Bovina Avileña-Negra Ibérica. Ed. Ministerio de Agricultura.
- Sánchez Belda, A. (1984) Razas Bovinas Españolas. Ed. Ministerio de Agricultura.
Web: www.razaavilena.com
Vacas de raza Avileña-Negra Ibérica.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.
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