CORDERO-80: MEJORANDO UNA GANADERÍA
Cordero-80 es el nombre de un novillo de raza Asturiana de los Valles recientemente adquirido por José Ortiz Pérez, ganadero de la localidad cántabra de Entrambasaguas.
Esto es un ejemplo de cómo un ganadero lucha y trabaja por conservar, mejorar y fomentar la ganadería que heredó de su abuelo y de su padre.
Cordero-80
(c) José Ortiz Pérez.
Ya en cierto ocasión dedicamos un artículo a la ganadería de Jose Ortiz Pérez quien mantiene excelente ganado vacuno de raza Asturiana de los Valles así como ganado caprino seleccionado durante mucho tiempo siguiendo los criterios de su abuelo Ventura, ajustándose ya numerosos ejemplares al prototipo de la Cabra del Asón. También mantiene por capricho algunas cabras de raza Enana.
Vacas Asturianas de los Valles.
(c) José Ortiz Pérez.
Aunque nos centraremos en el presente artículo en la raza Asturiana de los Valles y en la adquisición de Cordero-80, describiremos brevemente las distintas razas y especies ganaderas criadas por José para así situar al lector.
Cabras en la ganadería de José.
(c) José Ortiz Pérez.
La raza Asturiana de los Valles recibe su nombre de la Comunidad de origen y de su asentamiento tradicional en los valles bajos y las zonas costeras desde donde subía realizando una peculiar trashumancia realizada por los míticos vaqueiros de alzada a las zonas montañosas del occidente asturiano. Tradicionalmente era conocida también como Carreña o Carreñana por ser el concejo de Carreño donde se encontraban los mejores ejemplares.
En ocasiones, es conocida simplemente como Asturiana mientras que la raza Asturiana de la Montaña, es conocida como Casina.
Vaca Asturiana de los Valles.
(c) José Ortiz Pérez.
Agrupa animales de perfil recto o ligeramente subcóncavo y aspecto equilibrado. Por su desarrollo muscular, existen dos tipos principales conocidos como normal y culón, este último de musculatura extraordinariamente desarrollada.
Presenta capa castaña, más oscura en los machos y con numerosas particularidades.
De triple aptitud trabajo-carne-leche en épocas pasadas, hoy se cría fundamentalmente para la producción de carne de calidad.
Toro de raza Asturiana de los Valles.
(c) José Ortiz Pérez.
Respecto a las cabras criadas por José, que como hemos dicho lleva años siguiendo los criterios selectivos de su abuelo Ventura Ortiz Marañón, quien buscaba siempre "cabras de mano gorda, cabeza vuelta y buenos ubres".
Incluidas durante mucho tiempo en el conjunto mestizo, estas cabras bien pueden incluirse hoy en día prácticamente en su totalidad dentro de la Cabra del Asón, raza autóctona de los valles orientales de Cantabria que aún no cuenta con el reconocimiento oficial por parte del Ministerio de Agricultura pero sí que cuenta con Asociación de Criadores (ASCCASÓN).
Cabra adulta.
(c) José Ortiz Pérez.
En el oriente de Cantabria era común mantener algunas cabras junto a las vacas para aprovechar su leche para el consumo o para criar alguna jata o ternera. Al mismo tiempo, cumplían una importante función aprovechando aquellas hierbas no consumidas por las vacas y controlando el crecimiento excesivo del matorral. En las zonas más altas y agrestes, llegaron a convertirse en el principal sustento, cuando no el único, de numerosas familias.
El principal objetivo productivo de estas cabras, antes y ahora, es la obtención de cabritos lechales muy demandados por los consumidores y restaurantes de la zona constituyendo un plato muy apreciado en festividades especiales.
Cabra con sus cabritos.
(c) José Ortiz Pérez.
Respecto a las cabras Enanas, son originarias de África Occidental desde donde fueron llevadas en los siglos XVII y XVIII en gran número a las islas del Caribe, extendiéndose posteriormente a Norteamérica, Europa y el resto del mundo. Criadas inicialmente para la producción de carne en medios hostiles, hoy se mantienen principalmente como animales de compañía.
Cabra enana.
(c) José Ortiz Pérez.
Se trata de animales de perfil ligeramente cóncavo, formato pequeño y brevilíneas con cuernos de pequeño tamaño y pelaje muy variable. Son de temperamento tranquilo, curiosas y amigables por lo que son ideales para zoológicos, parques y alojamientos rurales. Pueden llegar a cumplir una importante función de control de la vegetación e incluso ser utilizadas para su finalidad original produciendo pequeños cabritos de gran calidad.
Inicialmente, Ventura Ortiz Marañón, abuelo de José, criaba vacas Pintas (Frisonas) y cabras. Posteriormente su hijo José Antonio Ortiz Barquín, susituyó las vacas Pintas por Pardas Alpinas o Suizas.
Vaca Parda con su ternero.
(c) José Ortiz Pérez.
Cuando José se hizo cargo de la ganadería, decidió sustituir las vacas criadas hasta entonces por ejemplares de Asturiana de los Valles, raza que, como ya hemos dicho anteriormente, está especializada actualmente en la producción de carne hasta el punto de ser considerada como una de las mejores de España por la excelente conformación de sus canales, la gran calidad de la carne y el rápido crecimiento de los terneros.
Asturiana de la Montaña con su ternero.
(c) José Ortiz Pérez.
Actualmente, José cuenta con unos 90 animales entre reproductoras, sementales y crías que siguen un manejo extensivo con estabulación invernal en la localidad cántabra de Entrambasaguas, en la comarca de Trasmiera, al este de Cantabria.
Vacas pastando.
(c) José Ortiz Pérez.
Durante la mayor parte del año, las vacas permanecen sueltas alimentándose fundamentalmente de pastos naturales y recibiendo alimentación complementaria en momentos muy puntuales.
Vacas en pastoreo.
(c) José Ortiz Pérez.
En invierno, debido a la lluvia constante y al menor crecimiento del pasto, las vacas son estabuladas en una nave donde son alimentadas fundamental con hierba seca.
Vacas estabuladas.
(c) José Ortiz Pérez.
Como es natural, en cualquier explotación ganadera hay que prestar gran atención a l noa época de partos o paridera para que tenga lugar en el momento más idóneo para los intereses del ganadero, siendo necesario atender debidamente a las vacas durante la gestación y especialmente en la última fase de esta, el parto y la primera fase de la lactación para que los terneros nazcan y se críen adecuadamente.
Vaca con ternero recién nacido.
(c) José Ortiz Pérez.
Como todo ganadero sabe, para el buen funcionamiento de una ganadería hay que sumar dos elementos fundamentales: por un lado están las vacas y por otro está el toro semental.
Semental de raza Asturiana de los Valles.
(c) José Ortiz Pérez.
En función del tipo del destino que tendrán en el futuro los animales que se pretenda obtener, vida o sacrificio, el ganadero deberá seleccionar un tipo de toro con unas características determinadas y que se ajuste al mismo tiempo a las características de sus vacas.
Hay que tener en cuenta múltiples factores por lo que es fundamental conocer los orígenes del semental. En el caso de las razas puras, se valorará mucho la morfología del animal y su velocidad de crecimiento así como la facilidad de parto, la producción lechera de sus hijas, la morfología que deberían tener estas...
Novillo.
(c) José Ortiz Pérez.
Por todo ello, hace pocos días, José Ortiz Pérez adquirió en subasta en Villablino (León) por 4600 € a Cordero-80, nacido en una ganadería de Villaviciosa (Asturias):
"Esperamos conseguir con él animales de vida pues es un ternero largo, con buenas patas, buen pecho, femenino y de buen color para aclarar nuestras vacas ya que son un poco encendidas de color".
Cordero-80.
(c) José Ortiz Pérez.
José, como todos la gran mayoría de los ganaderos y especialmente aquellos que tienen ganaderías compuestas por un número relativamente bajo de cabezas, compra los sementales a otras ganaderías para evitar los problemas derivados de la consanguinidad. Para ello siempre se recurre a ganaderías de confianza y, en el caso de razas selectas como la Asturiana de los Valles, a ganaderías incluidas dentro de la Asociación de Criadores.
Semental de raza Asturiana de los Valles.
(c) José Ortiz Pérez.
Lo más habitual es comprar novillos jóvenes directamente en la propia ganadería de nacimiento o en subastas oficiales organizadas por la Asociación de Criadores a las que suelen acudir novillos ya testados en los llamados centros de testaje asegurando su calidad. En las ganaderías puede negociarse el precio pero en las subastas, todos los ganaderos que lo deseen pueden pujar por el animal en cuestión.
Novillo.
(c) José Ortiz Pérez.
Con la compra de Cordero-80, José pretende mejorar las futuras reproductoras de su ganadería respetando el prototipo racial pero obteniendo el tipo de animal que a él le gusta. Actualmente, gran parte de las hembras reproductoras de la ganadería presentan un color rojo encendido o castaño muy oscuro que recuerda a otras razas del Tronco Cántabro como la Mantequera Leonesa.
Vaca oscura (arriba).
Vaca roja (abajo).
(c) José Ortiz Pérez.
Busca pues José obtener vacas de un color más claro que vire hacia el trigueño pero manteniendo las particularidades de la capa castaña propia de la Asturiana de los Valles.
Vaca de color claro.
(c) José Ortiz Pérez.
Es el de José un clarísimo ejemplo de un ganadero que lucha por mejorar, fomentar y conservar una de nuestras razas autóctonas más emblemáticas y que ha sido la encargada de sustituir en gran medida a las vacas lecheras que durante décadas fueron el sustento de numerosas familias pero cuya cría ya no es rentable en explotaciones tradicionales permitiendo de esta manera mantener la ganadería extensiva en zonas que, de otro modo, quedarían infrautilizadas.
Vacas en el prado.
(c) José Ortiz Pérez.
Desde EL CUADERNO DE SILVESTRE queremos desear mucha suerte a José con Cordero-80 y estaremos al tanto de la evolución de esta ganadería cántabra.
Técnico forestal.


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