CARREÑANA, CASINA Y RATINA

Con estos nombres se conocen tradicionalmente tres razas bovinas autóctonas españolas que habitan fundamentalmente en el norte peninsular, su área de origen, pero también en otros puntos del país hacia donde se han ido extendiendo. Oficialmente, son conocidas como Asturiana de los Valles (Carreñana), Asturiana de la Montaña (Casina) y Parda de Montaña (Ratina).

Casina.
(c) Carlos Fidel Vejo.

En EL CUADERNO DE SILVESTRE se ha tratado de manera detallada e independiente cada una de las tres razas mencionadas e incluso se publicó un artículo en el que se comparaba a la Carreñana y a la Casina. El lector que lo desee, puede consultar todos esos artículos en los siguientes enlaces:

Vaca Asturiana de los Valles.
(c) José Ortiz Pérez.

El objetivo del presente artículo es describir brevemente cada una de las tres razas mencionadas, las cuales conviven en el norte de la península llegando incluso a explotarse juntas en algunas ganaderías. También se realiza este artículo por la petición de algunos lectores que quieren conocerlas un poco más y compararlas en un mismo artículo.

Vaca Ratina en una explotación de Carreñana.
(c) José Ortiz Pérez.

Comenzaremos hablando de la raza Carreñana, también denominada por algunos autores y criadores como Carreña, por la gran importancia que tuvo el concejo de Carreño en su mejora y difusión. Sin embargo, la denominación de Carreñana o Carreña va cayendo en el olvido, imponiéndose la de Asturiana de los Valles, que es la oficial, o simplemente conociéndose como Asturiana.
Sin embargo, en este artículo nos vamos a permitir la licencia de utilizar ese antiguo sinónimo de esta gran raza.

Vaca Carreñana.
(c) José Ortiz Pérez.

Agrupa animales de perfil recto e incluso levemente convexo, de tamaño medio a grande y con proporciones tendentes al alargamiento. Aparecen como animales ampulosos y armónicos. En función de su desarrollo corporal existen ejemplares normales y "culones", apareciendo también tipos intermedios.
Ambos sexos presentan cuernos de coloración blanco-amarillenta con la punta oscurecida. 
La capa es castaña con diversas variaciones, más oscura en los toros especialmente en el tercio anterior no faltando el color negro en la cúpula o parte inferior de la bolsa escrotal.

Toro Carreñano.
(c) José Ortiz Pérez.

En el pasado fue una raza de triple aptitud trabajo-carne-leche destacando fundamentalmente en la primera de ellas, ya que los ejemplares de las zonas más bajas figuraban entre los bovinos de trabajo más apreciados de toda España por su enorme fuerza. 
Hoy en día, su explotación se centra en la producción de carne de gran calidad presentando los terneros un elevado ritmo de crecimiento tanto durante la lactancia como durante el periodo de cebo y presentando una excelente conformación de la canal.

Vaca Carreña con su ternero.
(c) José Ortiz Pérez.

Los sementales de raza Carreñana son ampliamente utilizados en cruzamiento industrial, tanto en monta natural como en inseminación artificial, en explotaciones de razas lecheras donde no se practica la recría o donde las producciones lecheras de ciertos animales no son plenamente satisfactorias y en explotaciones de razas rústicas de toda España dedicadas a la producción de terneros para sacrificio.
No en vano, la Carreñana fue definida en los años 80 del pasado siglo como "la Charolesa española".

Toro Carreñano.
(c) Ceferino Fernández.

Conviene tener en cuenta el carácter culón a la hora de utilizar estos sementales sobre vacas excesivamente pequeñas o que presenten problemas de parto.

Toro Carreñana.
(c) José Ortiz Pérez.

Aunque el nombre oficial de la raza aluda a recuerde que tradicionalmente era criada en valles y zonas bajas, no significa que no se adapte a zonas de montaña. De hecho, en el occidente de Asturias, fue explotada durante siglos en régimen trashumante por los vaqueiros de alzada que pasaban el invierno en los concejos costeros y el verano en las montañas del interior las cuales no son excesivamente abruptas.

Vacas Asturianas de los Valles en los pastos de montaña.
(c) Ceferino Fernández.

Además, la raza Carreñana se adapta a vivir en otros ambientes desde las montañas y zonas bajas del Cantábrico hasta las dehesas y zonas secas del centro y sur peninsular donde existen numerosas explotaciones desde hace décadas.

Vaca Carreñana en Extremadura.
(c) Ceferino Fernández.

Estrechamente emparentada con esta raza, se encuentra la Casina, que recibe esta denominación por el concejo asturiano de Caso el centro del área de cría tradicional de la raza. Aunque conocida oficialmente como Asturiana de la Montaña, el nombre de Casina es muy utilizado por los ganaderos para distinguirla fácilmente de la Carreñana que es designada muchas veces simplemente como Asturiana.

Vaca Casina.
(c) Carlos Fidel Vejo.

Agrupa animales de perfil recto, tamaño medio y proporciones medias con tendencia al acortamiento. Presentan buen desarrollo muscular.
Cuernos en ambos sexos de color blanco-amarillento con la punta oscurecida. 
La capa es castaña clara con diversas particularidades presentando los toros el tren anterior oscurecido y con la cúpula escrotal negra.

Toro Casín.
(c) Carlos Fidel Vejo.

Raza de triple aptitud en sus orígenes, presentó una clara propensión a la producción lechera por asentarse en zonas donde la agricultura tenía menor importancia, produciéndose con su leche, sola o mezclada con la de oveja y/o cabra, los más renombrados quesos del norte peninsular como el Cabrales o el Gamoneu. 
Actualmente, se explota fundamentalmente para la producción de carne en zonas montañosas donde pocas razas consiguen sobrevivir.

Vaca Casina y terneros en una zona de alta montaña.
(c) Carlos Fidel Vejo.

A diferencia de la Carreña, los toros Casinos no se utilizan para cruzamiento al tratarse de toros de menor alzada y peso que los de otras razas especializadas lo que da lugar a terneros más pequeños. 

Toro Casín.
(c) Carlos Fidel Vejo.

Pese a su nombre oficial, ocurre algo similar a lo descrito al tratar la raza Carreñana, puesto que la Casina no solo se adapta a terrenos montañosos y se la puede encontrar fuera de su área tradicional de cría aunque es cierto que en zonas montañosas y agrestes es donde tiene ventaja respecto a otras razas autóctonas y no digamos especializadas.

Vacas Casinas en alta montaña.
(c) Carlos Fidel Vejo.

La raza Ratina, conocida oficialmente como Parda de Montaña, es una raza autóctona española verdaderamente singular puesto que surge en nuestro país tras la selección de una raza introducida en el siglo XIX conocido inicialmente como Schywz o Suiza, nombre con el que la siguen denominando muchos ganaderos españoles, pero que en los años 60 del pasado siglo fue denominada oficialmente como Parda Alpina hasta que en 1997 se divide en dos razas: la Parda de aptitud lechera y la Parda de Montaña de aptitud cárnica.
El nombre de Ratina, que usaremos nosotros en este artículo, es utilizado fundamentalmente en Cantabria y hace referencia al color pardo-grisáceo semejante al de los ratones.

Vaca Ratina.
(c) Jose Molleda.

Agrupa animales de perfil recto, tamaño medio a grande y proporciones alargadas. Ambos sexos presentan cuernos de color blanco con las puntas oscurecidas. 
La capa es pardo-grisácea con orla blanca alrededor del morro y más oscura en los toros, siendo más clara en los terneros así como durante el verano en el caso de los ejemplares adultos.

Toro Ratino.
(c) Jose Molleda.

La primitiva raza Schwyz o Suiza introducida en España a mediados del siglo XIX, era una raza de doble aptitud leche-carne utilizada también para el trabajo.
Poco a poco fueron surgiendo dos líneas diferentes en la raza. Mientras que una parte de la cabaña se especializó en la producción lechera, otra fue poco a poco basculando hacia la producción de carne en zonas montañosas buscándose un animal rústico y adecuado para la cría extensiva pero cuyas hembras fuesen buenas criadoras, dando como resultado la raza actual que se dedica a la producción de carne en zonas de montaña.

Vaca Ratina con su ternero.
(c) Jose Molleda.

Es precisamente la buena producción lechera de estas vacas un factor a tener en cuenta a la hora de su explotación, seleccionando siempre los animales que produzcan la cantidad de leche suficiente para alimentar a la cría pero sin excederla para que no se generen problemas de mastitis por retención. Se buscarán también animales con pezones finos para que los terneros puedan mamar fácilmente.

Vaca Ratina con ternero recién nacido y ubre muy desarrollada.
(c) Ganadería Almirante.

En el momento actual, los toros de raza Ratina no son muy utilizados en cruzamiento industrial pero en el pasado, cuando no había divisiones en el seno de la antigua Parda Alpina o Schwyz, sí que fueron intensamente utilizados para cruzarlos con un gran número de razas autóctonas para mejorar sus producciones de carne y leche, hasta el punto de ser los sementales más populares hasta la introducción de las razas Charolesa y Limusina en la década de 1960 y llegando a colocar a muchas razas autóctonas, entre ellas la Carreñana y la Casina, al borde de la extinción.

Toro Ratino.
(c) Ganadería Almirante.

A la hora de hablar de la adaptación de la raza a distintos ambientes, volvemos a decir algo similar a lo dicho al hablar de las otras dos razas protagonistas de este artículo. La Ratina se adapta a todo tipo de ambientes tanto zonas llanas y montañosas del norte peninsular como a zonas más secas y de clima extremo si bien le ocurre algo similar a la raza Casina pues es en las zonas de montaña donde desarrolla todo su potencial a medio camino entre las razas especializadas en la producción cárnica y las razas rústicas autóctonas.

Vacas Ratinas en una zona montañosa.
(c) Ganadería Almirante.

CONCLUSIÓN.
Nos encontramos ante tres maravillosas razas españolas adaptadas a terrenos diversos, especialmente la Carreñana, y que pueden desarrollar excelentemente todo su potencial en zonas montañosas del norte y del resto de la península Ibérica. ¿Cuál es mejor?

Casina.
(c) Carlos Fidel Vejo.

Las tres son razas productivas, rústicas, dóciles y fácilmente manejables al haber evolucionado de razas utilizadas tradicionalmente como animales de trabajo y excelentes criadoras por descender de vacas sometidas a ordeño.
Pese a ser razas de aptitud cárnica en la actualidad, el uso como animales de trabajo o como productores de leche para consumo familiar puede ser interesante en pequeñas explotaciones familiares.

Toro Casín.
(c) Carlos Fidel Vejo.

La calidad de la carne es excepcional en las tres razas y la conformación de la canal es muy buena, especialmente en la Carreñana y sobre todo en los individuos culones.
Mientras que la raza Carreñana es ideal para la producción de terneros e individuos juveniles, la Casina y Ratina pueden producir una amplia variedad de tipos comerciales desde terneras hasta bueyes.

Carreñana.
(c) José Ortiz Pérez.

NOTA FINAL DEL AUTOR.
Si yo tuviera que elegir una de estas tres razas elegiría...
Pues no lo sé. Dependería de muchos factores y variables. Sí que se lo que diría mi abuelo Antonio Leandro de la Calle Jiménez (1924-2022) que fue durante 39 años cartero rural de Guijo de Santa Bárbara (Cáceres) y vaquero, siendo uno de los pocos ganaderos del pueblo que mantuvieron vacas de raza Parda Alpina, como entonces se llamaban las precursoras de las Ratinas o Pardas de la Montaña.

Vaca Parda Alpina de mi abuelo. 1980.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Pero como mi abuelo crío las vacas mencionadas antes de nacer yo, no sé qué raza elegiría ¿O tal vez sí?
En cualquier caso quiero que este artículo sea un sencillo pero sincero homenaje a los ganaderos que han colaborado en él: Carlos Fidel Vejo, José Ortiz Pérez, Ceferino Fernández, Jose Molleda y Ganadería Almirante.

Jose Molleda con una vaca Ratina.

Ahora ya, este artículo queda en manos del joven ganadero extremeño que me lo encargó hace tiempo y que es un VAQUERO DE DOS VACAS que tiene en su explotación dos extraordinarias vacas cruzadas pero que está buscando una raza para ampliar y mejorar su explotación. Amante de razas como la Salers, busca sin embargo alguna raza autóctona española y siente interés por las tres citadas en este artículo.
Hoy, le dedico este artículo igual que hice a comienzos del mes de febrero de 2024 cuando me pidió que escribiese un artículo sobre EL TORO SEMENTAL que figura ya entre los más leídos del blog.
Así es que, querido Alexis Ávila Pulido, hoy te digo lo que decimos siempre:

"Escoge raza, hermanito, que vamos a medias."

El autor y Alexis Ávila Pulido, vaquero al que va dedicado este artículo.

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS
- Sánchez Belda, A (1984) Razas bovinas españolas. Ministerio de Agricultura.

- Catálogo de razas de ganado de España.

Fdo: Silvestre de la Calle García.
Técnico forestal.

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