DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO

El 23 de abril de cada año se celebra el Día Internacional del Libro y en la pequeña localidad de Guijo de Santa Bárbara (Cáceres) podemos celebrar este día con gran alegría y con el orgullo de poder contar con dos libros en los que se narran los episodios más importantes de la historia de nuestro pueblo: ANTONIO JIMÉNEZ GARCÍA. EL ABUELO VIEJO (2016) y LA DEHESA SIERRA DE JARANDA (2018).

Antonio Leandro de la Calle Jiménez y Visitación Hidalgo Burcio.
En las manos de él, el libro ANTONIO JIMÉNEZ GARCÍA. EL ABUELO VIEJO
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Estos libros están muy relacionados entre sí ya que, en buena medida, el segundo es una continuación del primero. Contemos un poco la historia.
Todo comenzó en casa de Marceliana Jiménez Esteban (1893-1985) y concretamente en la cocina de lumbre de la casa. Mientras esta anciana mujer pasaba su tiempo entretenida con las labores textiles tan propias de las abuelas de pueblo, contaba a sus nietos Alonso de la Calle Hidalgo y Raquel de la Calle Hidalgo historias de un tal Agüelo Viejo.

Marceliana Jiménez Esteban en su cocina.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.
 
Contaba Marceliana a sus nietos, a grandes rasgos, quién fue aquel personaje al que ella misma con tan sólo 4 años sujetó la mano cuando murió en la misma casa en la que ella vivía. Y es que Antonio Jiménez García (1810-1898) y su esposa Josefa Santos García (1812-1896) eran los bisabuelos de Marceliana. 

Josefa y Antonio.
(c) Familia de la Calle.

Cuando Marceliana falleció, sus nietos sintieron que debían investigar todo lo que pudieran sobre aquel personaje del que su abuela les habló tanto, pero no sabían bien por dónde empezar. Sin embargo, su padre, Antonio Leandro de la Calle Jiménez, hijo de Marceliana, se había preocupado de guardar con esmero todos los documentos relacionados con el Abuelo Viejo y que Marceliana había heredado de su madre Josefa Estaban Jiménez quien a su vez los había recibido de su madre Trinidad Jiménez Santos, hija del Abuelo Viejo.

Antonio Leandro de la Calle Jiménez.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Así comenzaron las investigaciones en archivos municipales, parroquiales, de la Diputación Provincial, del Ministerio de Asuntos Extreriores y hasta del mismísimo Vaticano, pues como muchos lectores sabrán ya, Antonio Jiménez García fue un pastor entre reinas y papas que estuvo estrechamente relacionado con reinas españolas como Isabel II y María Cristina de Habsburgo y con el papa León XIII.

Indulgencia plenaria otorgada por León XIII a Antonio Jiménez García.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Con el tiempo, se unió a estas investigaciones una tercera persona que no es ni más ni menos que el que esto escribe: Silvestre de la Calle García.
Siempre recuerdo haber escuchado a mi padre, a mi tía y a mi abuelo hablar del Abuelo Viejo y en la escuela también nos hablaban de él pues en el pasillo de entrada a las aulas estaban colocados dos cuadros de Antonio y su esposa pintados por el excepcional pintor Francisco Martín Rivera. Nos decían los maestros que Antonio había sido un hombre muy importante porque había construido las primeras escuelas.

Detalle de los cuadros colocados en el colegio.
(c) Retratos pintados por Francisco Martín Rivera.

Como yo era además monaguillo, leía muchas veces lo que ponía en la lápida de Antonio, que está enterrado en la ermita de Nuestra Señora de las Angustias que fue construida también por deseo suyo a finales del siglo XX.
A grandes rasgos, esta lápida resume muy bien quién fue Antonio:

"Que fue algún tiempo pastor, escribiente, secretario del ayuntamiento, alcalde, varias veces diputado provincial, caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, fundador de distintas instituciones benéficas."

Lápida de Antonio Jiménez García.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Pero cuando realmente me di cuenta de la importancia que tenía este personaje fue cuando el 23 de enero de 1998, al cumplirse el centenario de su muerte, se hizo un acto en el ayuntamiento y se colocó una nueva placa en la plaza que tenía dedicada en la parte trasera del actual ayuntamiento que se alza donde estuvieron las antiguas escuelas. Todos los niños de la escuela bajamos a ser testigos de aquello.

Placa colocada en la Plaza de Don Antonio.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Poco podía hacer yo con 9 años que tenía entonces, pero me empecé a interesar por el personaje en cuestión y por la genealogía familiar. Sin embargo, por delante quedaban algunos años más en el colegio del pueblo, seguidos de los duros años de instituto y de los estudios superiores realizados, en mi caso, en el Centro de Formación Agraria de Navalmoral de la Mata.

El autor hace algunos años...
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Después de todo eso me uní de manera definitiva a mi padre y mi tía en la investigación. 2014 y 2015 fueron años de arduo trabajo para poner orden en la multitud de apuntes manuscritos que tenían mi padre y mi tía hasta que poco a poco se fue montando el libro que vio la luz en Gráficas Romero y fue presentado en Guijo de Santa Bárbara el 26 de marzo de 2016. En un concurrido acto celebrado en el salón de sesiones del ayuntamiento, presidido por el cuadro de Antonio Jiménez García, se presentó este libro tan importante para la historia local. 

Los autores del libro.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Consta dicho libro de los siguientes capítulos:
- 1. Introducción histórica.
- 2. Nacimiento e infancia.
- 3. Vida familiar y patrimonio.
- 4. Política.
- 5. La Sierra de Jaranda.
- 6. Caballero de la Orden de Carlos III.
- 7. La construcción de Las Escuelas.
- 8. Religiosidad.
- 9. Epílogo.
- 10. Familias descendientes de Don Antonio Jiménez García.

Antonio y su esposa en el huerto de la casa familiar. 1875.
(c) Familia de la Calle.

Podría pensarse que este libro es una "simple" biografía de un guijeño más pero, ciertamente, hablamos del personaje más importante de la historia de Guijo de Santa Bárbara. Gracias a él se construyeron el Ayuntamiento Viejo, las antiguas Escuelas, la carretera que une Guijo con Jarandilla y el resto del mundo, la ermita de Nuestra Señora de las Angustias...además de llevarse a cabo importantes reformas y reparaciones en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Socorro.

Edificio de las antiguas Escuelas. 1959.
(c) Familia De la Calle.

Pero sin lugar a dudas, lo más importante en la vida de Antonio fue la compra al Estado, tras la desamortización de Madoz, del Baldío de Jaranda el 10 de diciembre de 1859 siendo ese el principio de la actual Dehesa Sierra de Jaranda, principal patrimonio de Guijo de Santa Bárbara tal y como se cuenta en el capítulo 5º del libro.

Cabras en la Dehesa Sierra de Jaranda.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Se editaron 500 ejemplares de este libro, quedando todavía algunos que pueden ser adquiridos por todos aquellos que deseen tener en sus manos un pedacito de la historia de Guijo de Santa Bárbara y para todos aquellos que quieran conocer la vida de ese humilde cabrerillo que llegó a tener, como ya dijimos, trato con reinas y papas.

Guijo de Santa Bárbara en 1900.
(c) Acuarela de Francisco Martín Rivera.

Sin embargo, este libro hablaba muy de pasada de ese capítulo tan trascendental de la historia de Guijo de Santa Bárbara que es la Dehesa Sierra de Jaranda, propiedad privada que ocupa casi 3.000 de las poco más de 3.500 hectáreas del término municipal y que pertenece a un gran número de propietarios al estar dividida en 263 acciones.

Pimesaíllo, lugar icónico de la Dehesa Sierra de Jaranda.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Por ello, Alonso de la Calle Hidalgo, mi padre como ya he dicho anteriormente, y yo, nos propusimos escribir un nuevo libro cuyo título era obvio: LA DEHESA SIERRA DE JARANDA.
Este libro el resultado de décadas de investigación paralela, en buena medida, a la investigación sobre el Abuelo Viejo. Mi padre fue secretario de la Dehesa Sierra de Jaranda durante 26 años y, de hecho, en ese momento aún ostentaba dicho cargo, por lo que, en gran medida, él había ido realizando la investigación durante todo ese tiempo. En este caso, resultó relativamente fácil realizar la investigación porque todos los datos se encontraban en los archivos de la Dehesa Sierra de Jaranda que son custodiados en un antiguo arca de madera.

Arca donde se guardan los archivos de la Dehesa Sierra de Jaranda.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Fue al publicar el libro de ANTONIO JIMÉNEZ GARCÍA. EL ABUELO VIEJO cuando yo me uní a esa apasionante investigación realizada por mi padre.
Al igual que en el caso del Abuelo Viejo, que como quedó claro era nuestro antepasado directo y por lo tanto tiene una gran importancia, nosotros entendemos la Dehesa Sierra de Jaranda como "algo nuestro" pues no solo mi padre fue secretario, sino que a lo largo del tiempo muchos antepasados nuestros han sido administradores de la Sierra como mi abuelo materno Juan García García que fue presidente y contador durante 30 años, el abuelo paterno de mi padre Alonso de la Calle Jiménez (1892-1950) que murió siendo presidente, el "agüelo" Cipriano Jiménez Pérez (1863-1927) y muchos más.

Alonso de la Calle Hidalgo.

Este libro, una verdadera joya para entender la génesis del mayor patrimonio que tenemos los guijeños, se divide en los siguientes capítulos:
- 1.  Introducción histórica.
- 2. Origen y formación de la Dehesa Sierra de Jaranda.
- 3. Reglamentos e intentos de unificación.
- 4. Deslinde de la Dehesa Sierra de Jaranda.
- 5. Titularidad.
- 6. Compras y permutas de terrenos.
- 7. Aprovechamiento ganadero.
- 8. Aprovechamientos forestales.
- 9. Aprovechamiento cinegético.
- 10. Apoderamientos y administradores.
- 11. Rendimiento económico de la dehesa Sierra de Jaranda.
- 12. La Capilla-Refugio de Nuestra Señora de las Nieves.

Vacas en Collao Alto.
Detrás, la Capilla-Refugio de Nuestra Señora de las Nieves.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

En un pueblo cuya economía se ha basado durante siglos en la ganadería complementada por la agricultura y donde aún hoy varias familias tienen el ganado bovino de aptitud cárnica una de sus principales cuando no única fuente de ingresos y donde aún queda un cabrero, la Dehesa Sierra de Jaranda tiene un significado verdaderamente trascendental. No podría entenderse la existencia de Guijo de Santa Bárbara sin la de esta Dehesa cuya historia se recoge en el libro citado.

Carlos Jiménez Hidalgo, vaquero de Guijo de Santa Bárbara.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Además de eso, la Dehesa Sierra de Jaranda es el hábitat de numerosas especies de flora y fauna entre las cuales destaca por encima de todas la cabra montés ibérica, sometida a un aprovechamiento cinegético racional y sostenible y que es compatible con el aprovechamiento ganadero.

Macho montés.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Aunque la Dehesa Sierra de Jaranda sea una propiedad privada, se permite el paso por los caminos públicos para que el visitante pueda disfrutar de las rutas y los bellos paisajes de la zona, celebrándose también dentro de la finca el 5 de agosto una pintoresca romería en la Capilla-Refugio de Nuestra Señora de las Nieves.

Cabras monteses junto a la Capilla-Refugio de Nuestra Señora de las Nieves.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

El libro fue presentado el 11 de agosto de 2018 en el salón de sesiones del ayuntamiento de Guijo de Santa Bárbara.
La edición de este libro no corrió a cargo de los autores sino que fue realizada por la Administración de la Dehesa Sierra de Jaranda para regalar un ejemplar a cada accionista o socio. No obstante, en la biblioteca pública de Guijo de Santa Bárbara, se encuentra un ejemplar que puede ser consultado por quienes lo deseen.

Alonso de la Calle Hidalgo y Silvestre de la Calle García con el libro LA DEHESA SIERRA DE JARANDA.

Estos dos libros forman ya parte de la historia de nuestro pueblo, la cual recogen entre sus propias páginas y llevan ya más de 5 años sirviendo como bibliografía fundamental para escribir no pocos de los artículos que se publican en este blog como ya sabrán los lectores habituales.

Julián Leal con sus cabras. 1980.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

En este Día Internacional del Libro, me ha parecido oportuno escribir un artículo dedicado a los que yo siempre llamo mis dos libros, aunque, lógicamente y como ya ha quedado anotado, no habrían visto la luz sin el arduo trabajo realizado por mi padre y mi tía durante décadas.
Mucha gente me dice últimamente, que EL CUADERNO DE SILVESTRE está muy bien pero que va siendo hora de volver a escribir otro libro acompañado o en solitario gracias a la base que uno ya tiene.
Y a vosotros ¿Qué os parece? ¿Queréis un Cuaderno de Silvestre en papel?

El autor con los libros citados en este artículo.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

FELIZ DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO.

Fdo: Silvestre de la Calle García.
Cronista Oficial de la Villa de Guijo de Santa Bárbara.

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