¿BURROS GUARDIANES Y PROTECTORES DE REBAÑOS?

El burro doméstico es, en contra de lo que a menudo se piensa, uno de los animales más inteligentes que existen, pudiendo compararlo en muchos aspectos con otras especies tan familiares e importantes para el ser humano como el perro o el cerdo.
Utilizado durante miles de años como animal de trabajo e incluso para la producción de leche y carne, hoy se buscan nuevas utilidades que garanticen el futuro de este noble animal y una de ellas, por raro que parezca, es su uso como animal guardián y protector de rebaños.

Burro y perros junto a un rebaño de ovejas.
(c) Miguel Alba Vegas.

El burro desciende de los asnos salvajes que aún habitan en zonas desérticas del este de África donde estos animales han coexistido con multitud de depredadores en un hábitat verdaderamente hostil lo que les ha llevado a desarrollar al máximo sentidos como el oído, el olfato y la vista para defenderse de los depredadores y encontrar agua y alimento. Todas estas características se han transmitido a sus descendientes domésticos aunque quizás no se manifiesten de una manera tan acusada.

Burro.
(c) Miguel Alba Vegas.

En España, como en otros muchos lugares del mundo, los burros no han formado por lo general grandes manadas pues la mayoría de las familias de agricultores y ganaderos tenían 1 ó 2 burros para realizar labores agrícolas como arar, trillar el cereal, tirar de pequeños carros, transportar todo tipo de mercancías... utilizándose también para el desplazamiento de personas en zonas especialmente agrestes.

Arando con una yunta de burras.
(c) Silvestre de la Calle García.

No obstante, en algunas zonas y cada vez con más frecuencia, los burros forman auténticas manadas explotadas para diferentes fines como pueden ser la producción lechera con destino a la industria alimentaria y cosmética o el control de la vegetación en zonas donde han desaparecido los herbívoros silvestres y también las especies ganaderas "clásicas" como las ovejas, cabras y vacas debido al abandono del campo.

Manada de burros.
(c) Miguel Alba Vegas.

Ante el abandono del uso del burro como animal de trabajo y la necesidad de encontrar nuevas utilidades que permitan seguir criando estos animales, surge la posibilidad de su empleo como guardianes de fincas y de rebaños de ganado defendiéndolo del ataque de depredadores como el lobo.

Burro entre las ovejas.
(c) Miguel Alba Vegas.

Quienes tengan o hayan tenido burros o aquellos lectores cuyos padres y abuelos tuvieran estos animales hace años, saben bien que cuando un burro detecta a su dueño a gran distancia aunque no pueda verlo, comienza a rebuznar intensamente, especialmente si este le lleva o le va a dar algo de comer y el animal lo sabe.

Burros esperando a su dueño.
(c) Miguel Alba Vegas.

El rebuzno de un burro es, junto al canto del gallo, el sonido de los cencerros o el tañido de las campanas, uno de los sonidos que más identifican al mundo rural.
Aunque cada día se hace más patente esa desconexión entre el medio rural y el urbano, todos reconocemos ese sonido tan peculiar emitido por los burros, si bien hemos de decir que los burros emiten un gran número de sonidos diferentes en función de lo que quieran expresar.

Burro pastando.
(c) Miguel Alba Vegas.

Sin embargo, cuando el burro era un animal totalmente desconocido en ciertas zonas de Europa y Asia, puesto que fue domesticado en África y tardó en extenderse al resto del Viejo Mundo, relata el historiador griego Herodoto, quien asegura que en la región de Escitia (actuales Rusia y Ucrania) se produjo una batalla entre jinetes escitas a lomos de sus caballos y jinetes persas montados en burros cuyos rebuznos asustaban a los caballos y a los escitas.
Como es bien sabido, ambas especies conviven hoy en armonía e incluso se reproducen entre sí dando lugar al mulo, hijo de yegua y burro, y al burdégano, hijo de burra y caballo.

Yegua y burros.
(c) Isidro Pérez Jiménez.

Precisamente esos "ensordecedores" sonidos emitidos por los burros, pueden ser a la hora de vigilar fincas y defender rebaños pero siempre teniendo en cuenta algunos aspectos de vital importancia.

Burro.
(c) Miguel Alba Vegas.

Durante el día y especialmente durante la noche, un burro que esté pastando en una parcela o junto a una vivienda, puede alertar de la llegada de cualquier extraño avisando así al dueño. Algo similar a esto es lo que hacen las ocas o los perros guardianes desde los grandes mastines con su potente ladrido a perros pequeños como el gos rater valencià.

Burra vigilando.
(c) Miguel Alba Vegas.

Respecto a la protección de rebaños, algo que se ha comprobado en diversas regiones de todo el mundo donde el ganado sufre el ataque de diferentes depredadores como osos, lobos, coyotes, zorros, leones, leopardos..., los burros pueden ser muy eficaces para alertar al propio ganado y al pastor o ganadero de la presencia de cualquier animal tanto de día como de noche.

Burro y ovejas.
(c) Miguel Alba Vegas.

En terrenos abiertos o en cercados muy amplios, un burro de gran tamaño puede llegar a enfrentarse a depredadores como los lobos y atacarlos con mordiscos, coces y patadas. Las burras con cría y especialmente los garañones o machos reproductores, pueden ser especialmente territoriales y agresivos ante cualquier amenaza.

Garañón.
(c) Silvestre de la Calle García.

Pero no todo es tan sencillo, ya que en parcelas pequeñas donde el burro no pueda correr, puede convertirse fácilmente en presa de los depredadores los cuales pueden acabar con su vida primero para seguir atacando después al resto del ganado.
Sí, como era muy habitual en épocas pasadas, los burros permanecen atados o trabados con cadenas durante el día o la noche en pequeños prados o en campo abierto, no podrán defenderse ni defender al ganado de forma alguna.

Burro en un prado.
(c) Silvestre de la Calle García.

Por su docilidad, los burros se acostumbran pronto a vivir con otros animales sin ningún problema aunque lo ideal es que el animal crezca junto al ganado al que cuidará en el futuro pues, de esta forma, se producirá un hermanamiento que hará que el burro, al no convivir con animales de su especie, piense que es un miembro más del rebaño. Esto puede ser muy positivo porque el burro puede servir de guía al ganado durante el pastoreo diario y también durante la huida ante un posible ataque de depredadores.

Burro caminando al frente de un rebaño de ovejas.
(c) Miguel Alba Vegas.

También es conveniente que el rebaño esté al cuidado no solo del burro sino que al mismo tiempo el ganado sea custodiado por perros de gran tamaño como los mastines. El binomio burro-perros, puede llegar a ser verdaderamente efectivo limitando ostensiblemente las bajas por ataques e incluso evitándolas totalmente.

Burro, ovejas y perro.
(c) Miguel Alba Vegas.

En muchas zonas de España, ha sido siempre habitual que los pastores realicen el careo acompañados por un burro pero no para utilizarlo específicamente en la detección de depredadores sino para ir montados en él, llevar la comida y algunos útiles necesarios para la jornada o para regresar a la majada con algún cordero recién nacido cuando las ovejas están en época de paridera y paren de improviso en el campo.

Burro y rebaño de ovejas.
(c) Miguel Alba Vegas.

En algunas zonas cerealista de Castila sí que se conocen casos concretos de burros utilizados para detectar a los lobos durante las jornadas de pastoreo de las ovejas mientras que en Galicia, estos animales conviven con vacas lecheras a las que defienden eficazmente de los ataques de los lobos reduciendo tanto las bajas por muerte directa como las lesiones sufridas por el ganado al tratar de huir de los lobos o los abortos sufridos por estrés.

Vacas lecheras.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

En la provincia de Zamora, tierra de lobos y burros por excelencia, existen testimonios sobre la utilización de los burros para defender al ganado asegurando algunos ganaderos que "los burros anuncian al lobo con las orejas"  ya que cuando un burro "ponía las orejas de punta, el lobo estaba a una mata del camino".
En algunos pueblos los burros eran soltados en los agostaderos de Sanabria donde "andaban al par de las ovejas y allí no se arrimaba ni un lobo".

Burro con las ovejas.
(c) Miguel Alba Vegas.

Sin embargo, en la misma provincia, hay ganaderos que manifiestan todo lo contrario diciendo que a los lobos "la carne le gusta mucho", algo que viene a coincidir con el testimonio de ganaderos cántabros que aseguran que la carne preferida del lobo es la de potro, similar a la del burro joven o buche, animales que eran depredados con gran frecuencia en tierras zamoranas.

Burra con sus buche.
(c) Miguel Alba Vegas.

En la Sierra de Gredos, donde lobos y burros convivieron durante siglos y donde vuelven a hacerlo en la actualidad aunque los segundos están prácticamente extinguidos, se consideraba que los burros apenas tenían defensa y cuando uno de estos animales se quedaba suelto en la sierra, se rezaba a San Antonio de Padua, protector del ganado, para que al día siguiente el burro fuese encontrado sano y salvo.

Burro pastando al atardecer.
(c) Alexis Hernández Llorente.

Son cada vez más los ganaderos españoles que están demostrando que los burros son efectivos para alertar al ganado de la presencia de depredadores pero, como se desprende de este artículo, lo ideal es que no estén solos sino que se combinen sus extraordinarios sentidos con la potencia, fuerza y arrogancia de los perros. Con esta combinación, se pueden evitar muchas pérdidas.

Ovejas, burro y perros en los campos de Castilla.
(c) Miguel Alba Vegas.

NOTA FINAL DEL AUTOR.
No queremos con este artículo decir que la presencia de burros en los rebaños de ganado en cualquier punto de la península Ibérica, consiga ahuyentar y evitar los ataques de los lobos en todos los casos, pero es una posible medida disuasoria. No obstante, se deben tomar otras muchas medidas como el mantenimiento de mastines y el pago inmediato de indemnizaciones a los ganaderos que sufran ataques del lobo además de realizar un adecuado control poblacional y una gestión eficiente de las poblaciones loberas pues, si como suelen decir muchos aunque no sea plenamente cierto, el campo es de todos, tendrán derecho a vivir en él y de él los lobos pero también los ganaderos con sus ovejas, cabras, vacas, yeguas y por supuesto BURROS.

Burro, ovejas y perro.
(c) Miguel Alba Vegas.

AGRADECIMIENTOS Y DEDICATORIA.
Quiero agradecer y dedicar este artículo a dos personas que llevan ya más de 5 años colaborando activamente con EL CUADERNO DE SILVESTRE.
En primer lugar, al ganadero y fotógrafo MIGUEL ALBA VEGAS por aportar de manera totalmente desinteresada sus magníficas fotografías.
Al joven ganadero ALEJANDRO TORRALVO GUTIÉRREZ que ha sido quien me ha propuesto que realizase este interesante artículo.

Alejandro Torralvo Gutiérrez.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS.

- Mondelo, D y García Nieto, E (2017) Hermano asno. Diputación de Córdoba.
- Sánchez García, J (2000) Costumbres para el recuerdo. Ávila.
- Talegón Sevillano, J (2021) Carqueisa florida, loba parida. Ed. Typus.

Fdo: Silvestre de la Calle García.
Técnico Forestal.

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