LA ÚLTIMA TRASHUMANCIA DE PACO MORGADO
Francisco Morgado Galet es uno de los ganaderos más conocidos de España por ser uno de los últimos trashumantes de largo recorrido a pie con ganado ovino de raza Merina, trasladando su ganado desde los Llanos de Cáceres hasta la Montaña Leonesa y viceversa.
Tras más de medio siglo recorriendo cañadas, cordeles y veradas, la trashumancia de bajada de 2026 será su última trashumancia.
Paco Morgado al frente de su rebaño.
Calzada romana del Puerto del Pico (Ávila).
Cañada Real Leonesa Occidental.
(c) Silvestre de la Calle García.
Antes de nada, hablemos un poco sobre la trashumancia, una práctica ganadera tan antigua como la propia ganadería y que en la península Ibérica lleva realizándose desde hace 7000 años.
La trashumancia es el desplazamiento periódico y organizado del ganado desde los pastos de invierno o invernaderos, situados en valles y dehesas de zonas bajas, y los pastos de verano o agostaderos situados en zonas de alta montaña y viceversa, pudiendo realizarse a pie o en vehículos especiales.
Dependiendo de la distancia, hablamos de trashumancia de largo recorrido o trashumancia propiamente dicha cuando se recorren más de 100 kilómetros generalmente entre diferentes provincias o Comunidades autónomas y de trasterminancia o trashumancia corta cuando los recorridos son inferiores a 100 kilómetros y generalmente sin salir de la provincia o Comunidad Autónoma.
A estos recorridos habría que añadir los desplazamientos altitudinales de tipo local realizados en muchas zonas de montaña y en el norte de la Península como por ejemplo ocurre en Cantabria con la muda pasiega o la subida a los puertos realizada en toda la Cordillera Cantábrica y en los Pirineos así como en algunos puntos del resto de los grandes sistemas montañosos e incluso en las Islas Canarias.
La trashumancia de largo recorrido tuvo gran importancia en la Edad Media y Moderna entrando en decadencia en la Edad Contemporánea.
La creación del Honrado Concejo de la Mesta en 1273 reguló la trashumancia con una serie de Reales Privilegios que estuvieron vigentes hasta 1836. A partir de esta última fecha, muchos de esos privilegios desaparecieron pero otros fueron respetados y la trashumancia, aunque sin la importancia de antaño, ha conseguido mantenerse hasta nuestros días adaptándose, en la medida de lo posible, a los nuevos tiempos.
El ganado ovino, caprino, bovino e incluso equino caballar, sigue realizando estos desplazamientos aunque la trashumancia de largo recorrido a pie es cada vez menos común, realizándose fundamentalmente en camiones.
La trasterminancia y los desplazamientos altitudinales, aunque pueden realizarse también en camión, aún se realizan a pie con bastante frecuencia.
El 15 de octubre de 2026, Día de La Mujer Rural y festividad de Santa Teresa de Jesús, el rebaño de 1500 ovejas de raza Merina de Francisco Morgado Galet, cruzó el mítico Puerto del Pico siguiendo el recorrido de la Cañada Real Leonesa Occidental camino de los Llanos de Cáceres.
La bajada desde el Puerto del Pico y la localidad abulense de Cuevas del Valle, se realiza por un camino empedrado conocido popularmente como la Calzada Romana del Puerto del Pico.
El camino actual ha sufrido a lo largo de los siglos y milenios numerosas transformaciones, pero por él ha transitado el ganado trashumante, como anteriormente lo hicieron las manadas de herbívoros salvajes.
Ya en el siglo XVI se sabe que recorrían este trayecto más de 250000 cabezas de ganado menor y 4000 cabezas de ganado mayor pagando los correspondientes tributos al Duque de Alburquerque y Señor de Mombeltrán por un lado y al Concejo y Señores de la Villa de Arenas por otro, dueños de estos territorios.
La noche del 14 al 15 de octubre de 2026, el rebaño de Paco Morgado pernoctó a medio camino entre la Venta de la Rasquilla y el Puerto del Pico.
Para evitar que se escapasen las ovejas, Paco y su equipo de pastores y pastoras colocaron una red rodeando al rebaño.
Mientras los numerosos perros vigilaban al rebaño en esta zona en la que los lobos son especialmente abundantes, los pastores pasaron la noche en sus tiendas de campaña.
Al amanecer, una densa niebla lo cubría todo, dificultando la visión mientras los pastores desayunaban junto a los coches de apoyo donde fueron recibiendo a algunos amigos y conocidos que ayudarían durante la bajada del Puerto, un tanto complicada debido a que en dos puntos, la moderna carretera cruza la Cañada.
Llegada la hora convenida, los pastores retiraron la red para que las ovejas comenzasen la marcha. Por suerte, la espesa niebla fue desapareciendo dando paso a un día soleado.
Las ovejas llegaron al Puerto poco después de las 10 de la mañana y tras un breve descanso, comenzaron la bajada pasando junto al polémico mirador recientemente construido junto a la Cañada y a la Calzada y que, para la mayoría de la gente tiene poco sentido, siendo muchos los que opinan que el dinero invertido en su construcción podría haberse destinado a la mejora del pavimiento del tramo del camino situado junto a las ruinas del edificio conocido popularmente como El Portazgo.
Ver al ganado bajar por este milenario camino, que inicialmente fue una ruta migratoria de herbívoros salvajes como caballos y uros (antepasados de las vacas) y que posteriormente se convirtió en un paso obligado para los trashumantes, carreteros y arrieros que cruzaban la imponente Sierra de Gredos, es un auténtico espectáculo.
Ante la atenta mirada de las esquivas cabras monteses que tienen el riscos situados junto a la calzada su refugio, ovejas, pastores y perros recorrieron pacientemente el camino que, en este tramo tiene una fuerte pendiente.
Ovejas bajando por un tramo de fuerte pendiente entre riscos.
(c) Silvestre de la Calle Hidalgo.
El punto más complicado se encuentra, como hemos adelantado anteriormente, junto a las ruinas de un monumental edificio conocido como El Portazgo donde según la tradición popular, se cobraba el impuesto de portazgo al ganado que transitaba por la cañada y que posteriormente pudo ser transformado en ermita aunque ya no se recuerda.
Enormes bloques de piedra suelta dificultan el tránsito del ganado. Las ovejas logran pasar con relativa soltura pero para las numerosísimas vacas trashumantes que suben y bajan por aquí, es un auténtico calvario.
Superado este tramo, el firme de la calzada se encuentra en bastante buen estado siendo recorrido con facilidad por el ganado que debe bajar despacio debido a la pendiente y al precipicio que hay al borde del camino.
Ovejas siguiendo a los pastores.
(c) Silvestre de la Calle García.
Sin duda alguna, este tramo es uno de los más espectaculares no solo de la calzada romana sino de toda la Caña Real Leonesa Occidental. Desde la carretera N-502 que une las ciudades de Ávila y Talavera de la Reina (Toledo), se puede ver a la perfección al ganado transitando por esta parte excepcionalmente conservada del camino y rodeada de un paisaje de singular belleza.
Ovejas por uno de los tramos mejor conservados de la calzada romana.
(c) Silvestre de la Calle García.
Al llegar al arroyo que desciende desde la abrupta vertiente de El Torozo, el camino continua bajando e incluso llaneando suavemente en algunos tramos hasta llegar a la carretera anteriormente citada. Este es un punto muy complicado y el que se precisa la ayuda de mucha gente para detener el tráfico y hacer que las ovejas pasen lo más rápido posible.
Al equipo de pastores fijos de Paco Morgado, se sumaron en esta ocasión expertos ganaderos como Sebastián Hernández, Isabel Cortés o David Mahillo.
Acompañantes de Paco Morgado.
(c) Silvestre de la Calle García.
Sebastián Hernández es un conocido ganadero de la localidad abulense de Riocabado que mantiene un excelente rebaño de Cabras de las Mesetas, raza en gravísimo peligro de extinción pese a que en otro tiempo fue muy numerosa al ser fundamental para el abastecimiento de leche fresca de las familias castellanas. Cada año, Sebastián ordeña sus cabras antes del amanecer para acompañar y ayudar a Paco durante unas cuantas jornadas, generalmente desde su paso por Riocabado hasta que cruza el río Tiétar.
Sebastián Hernández.
(c) Silvestre de la Calle García.
Isabel Cortés Morgado es una ganadera de Torremocha (Cáceres) dedicada a la cría de ganado vacuno de aptitud cárnica, fundamentalmente de la raza Limusina. No quiso perder la oportunidad de acompañar a Paco en su última bajada a pie por el Puerto del Pico.
David Mahillo González es un conocidísimo ganadero "cruzado" abulense y extremeño. Residente en Casar de Cáceres (Cáceres) pero descendiente de la localidad abulense de Santiago del Collado, este ganadero muy activo en redes sociales, es criador de ganado vacuno de aptitud cárnica y también de ganado caprino de raza mayoritariamente Verata.
Experto conocedor del ganado ovino por haber trabajado con ovejas durante muchos años, este gran colaborador de EL CUADERNO DE SILVESTRE, no quiso perderse el espectáculo de la bajada de las ovejas de Paco Morgado por el Puerto del Pico.
Isabel Cortés (izda.) y David Mahillo (dcha.)
Al fondo, Paco Morgado.
(c) Silvestre de la Calle García.
Al llegar al cruce con la carretera N-502, dos personas detienen los coches mientras el resto de pastores y ayudantes supervisan el cruce de las ovejas, colocándose en última posición los perros y algún pastor para que ningún animal se quede rezagado.
Una vez cruzada la carretera, la Cañada sigue bajando hacia Cuevas del Valle por la calzada romana, bordeada aquí de un denso pinar de repoblación de pinos resineros. En el sur de la Sierra de Gredos, los bosques primigenios estaban compuestos fundamentalmente por robles y por algunos castaños en las cercanías de los pueblos así como por bosques de ribera en los cursos de agua. Numerosos rebaños de cabras de raza Verata y Guisandera al oeste del Puerto del Pico y de Cabras del Guadarrama hacia el este, pastaban durante buena parte del año en estos bosques pero en los siglos XIX y XX se talaron los robles para aprovechar su madera para traviesas de ferrocarril y otros usos y se realizaron repoblaciones masivas con pinos, obligando a los cabreros de la zona a emigrar a otros lugares.
Rebaño de ovejas en el pinar.
(c) Silvestre de la Calle García.
María Teresa González, de Cuevas del Valle, ayudó también en la bajada desde el Puerto a Paco y a sus pastores con el rebaño. Gran conocedora de la trashumancia, sabe perfectamente que en tramos como este, toda ayuda es poca.
María Teresa González (de blanco) guiando al rebaño.
(c) Silvestre de la Calle García.
Ovejas cruzando la carretera.
(c) Silvestre de la Calle García.
Llegan así las ovejas al descansadero de El Gorronal en el que se encuentra una antigua venta.
Las ventas eran edificios en los que arrieros, carreteros y en ocasiones también los pastores podían pernoctar. Generalmente ofrecían alojamiento y fuego pero no cama ni comida como ocurría en las posadas, teniendo que cocinar los viajeros sus propios alimentos o dárselos a la ventera para que esta los cocinara y durmiendo en el suelo de la cocina o sobre los aparejos de las caballerías.
A menudo, las ventas contaban con grandes corrales anexos para encerrar al ganado pero en la mayoría de los casos, los pastores tenían que dejar el ganado en los descansaderos o espacios amplios situados en la propia cañada.
En El Gorronal, hay un amplio descansadero en el que al llegar los rebaños como el de Paco Morgado, los pastores colocan la red para encerrar a las ovejas que serán vigiladas por los perros.
Los descansaderos de las cañadas, cordeles y veredas no se utilizan únicamente para dormir sino que también se para en ellos a la hora de comer para que el ganado pueda sestear mientras los pastores comen.
Antaño, los pastores llevaban caballerías con serenos en los que llevaban alimentos para los días de trashumancia como pan, queso curado, tocino, embutido, cecina e incluso jamón, comiendo caliente únicamente si podían hacer sopas de ajo para el desayuno o la cena o cuando llegaban a alguna venta o pueblo y podían comprar patatas, legumbres, huevos, carne e incluso pescado en salazón.
Hoy en día, gracias a los vehículos de apoyo, los pastores llevan víveres y pequeñas cocinas de gas u hornillos para poder disfrutar de comida caliente contando además con la generosidad de los conocidos de muchos pueblos que acostumbran a prepararles la comida o la cena cuando pasan con el rebaño.
Descanso para comer.
(c) David Mahillo González.
Las paradas durante la comida y la cena siempre han sido muy importantes para los pastores pues se comentan las incidencias de la mañana o la jornada y lo que debe tenerse en cuenta para la tarde o el día siguiente. En la sobremesa, mientras unos descansan, otros cuentan anécdotas de trashumancias pasadas o de sus distintas vivencias ganaderas.
Tras el descanso del ganado y de los pastores, la marcha debe continuar y, en este caso, el ganado debe cruzar la población de Cuevas del Valle. Antaño, el ganado atravesaba el pueblo pero hoy en día bordea el pueblo por las afueras hasta llegar al cementerio y continuar desde allí la ruta tal y como se cuenta en el artículo YA SE VAN LOS PASTORES publicado el año pasado en este mismo blog y cuya consulta recomendamos al lector interesado.
La bajada a Extremadura probablemente sea la última trashumancia a pie de Paco Morgado que lleva desde los 14 años trashumando a pie, primero a los agostaderos abulenses de La Serrota y posteriormente a diversos puertos de la montaña leonesa.
Comenzó siendo un zagal y ha llegado a convertirse en el dueño de una de las ganaderías de raza ovina Merina más renombradas de España. Tras realizar sus primeras trashumancias a pie en aquellos tiempos en los que aún no había ropas adecuadas ni coches de apoyo, Paco realizó muchos años la trashumancia en camiones pero el elevado coste de los carburantes le hizo replantearse el sistema recuperando la trashumancia de largo recorrido a pie.
Con 65 años cumplidos, Paco asegura que esta será su última trashumancia a pie y que de aquí en adelante tal vez suba algún año más a los puertos en camiones aunque la vida de los ganaderos trashumantes, sea a pie o en camión, es muy dura en los tiempos que corren.
Lo que no sabemos es si las ovejas de Paco Morgado habrán sido las últimas que el día 15 de octubre de 2026 hayan sido las últimas en bajar por la calzada romana del Puerto del Pico ya que, aunque hay otros ganaderos que realizan la subida a pie hasta la montaña leonesa con las ovejas, la bajada la realizan en camiones.
NOTA FINAL DEL AUTOR.
Tuve la inmensa suerte de conocer personalmente a Paco Morgado en 2025 cuando bajaba con sus ovejas por el Puerto del Pico y coincidí en varias ocasiones más durante la bajada a Extremadura. De hecho, tengo en mi despacho una fotografía en la que estoy junto a Paco en El Gorronal y que guardo con gran cariño.
Poder haber disfrutado este año nuevamente de la bajada de las ovejas de Paco Morgado por la calzada romana del Puerto del Pico en la que, posiblemente, sea la última trashumancia de bajada de largo recorrido de ganado ovino, ha sido para mi una gran experiencia.
Además, pude disfrutar de esta bajada del Puerto del Pico con Sebastián Hernández, Isabel Cortés y David Mahillo, todos ellos grandes ganaderos y amigos desde hace varios años.
Sebastián Hernández, Silvestre de la Calle, Isabel Cortés y David Mahillo.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.
Nos conocimos hace varios años al coincidir y un grupo de ganaderos y personas vinculadas al sector ganadero de Extremadura y Castilla y León aunque personalmente, Sebas y yo no nos conocimos hasta el año pasado en la trashumancia de bajada de las ovejas de Paco mientras que David y yo nos conocimos hace apenas quince días cuando vino a visitarme a Guijo de Santa Bárbara. Isa y yo nos hemos conocido este año en esta última trashumancia de las ovejas de Paco Morgado.
Termino contando a los lectores que siempre que estoy entre ovejas no puedo evitar acordarme de mis abuelos maternos Juan García García (1927-2012) y Marcelina de la Calle Vicente (1930-2009) quienes durante algunos años fueron borregueros, como se llama en mi pueblo a los ganaderos de ovejas. Aunque yo ya les conocí siendo vaqueros, pertenezco a esa generación de niños que aún se sentaban a escuchar las historias que contaban los abuelos y recuerdo lo mucho que hablaban ellos de sus borregas, de las noches que pasaba mi abuelo durmiendo en la mampara, de los esquileos...
Este artículo, como no podía ser de otra manera, va dedicado a FRANCISCO MORGADO GALET, uno de los últimos ganaderos trashumantes de largo recorrido a pie con ganado ovino.
Quiero agradecer públicamente la buena disposición que Paco ha tenido siempre para colaborar conmigo y con mi padre.
Paco al frente de su rebaño. 2025.
(c) Silvestre de la Calle García.
Fdo: Silvestre de la Calle García.
Cronista Oficial de la Villa de Guijo de Santa Bárbara.
Técnico forestal especializado en ganadería extensiva y razas autóctonas.








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