LA TRASHUMANCIA

La trashumancia es el movimiento periódico estacional y organizado del ganado entre los pastos de invierno o invernaderos y los pastos de verano o agostaderos y viceversa, pudiendo realizarse a pie o en vehículos especiales, implicando en ocasiones el cambio temporal de residencia del ganadero e incluso de toda su familia.

Diego Torres, uno de los principales vaqueros trashumantes de España.
Puente de Albalt, Romangordo (Cáceres).
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

La trashumancia es una actividad casi tan antigua como la propia ganadería. Al principio, los cazadores-recolectores se limitaban a seguir los movimientos de las manadas de herbívoros salvajes, limitándose a cazar los animales necesarios para su sustento, comenzando poco a poco a defenderlos de los depredadores y a realizar algunas operaciones de selección y manejo que dieron lugar a la ganadería propiamente dicha.

Vacas trashumantes.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Sin embargo, la verdadera trashumancia comienza cuando el hombre controla el desplazamiento del ganado y lo dirige a las zonas que más le convienen a él controlando en todo momento a los animales.
En la península Ibérica la trashumancia como tal comenzó a realizarse hacia el V Milenio antes de Cristo con la llegada de oleadas migratorias de pastores indoeuropeos acompañados por su ganado.

Francisco Morgado con sus ovejas.
Puente de Jaraicejo (Cáceres).
(c) Silvestre de la Calle García.

Veamos la trashumancia realizada por las principales especies ganaderas criadas en España y de su evolución a lo largo del tiempo, analizando también la situación actual.

La trashumancia hoy en día.
Ganadería Cerillas Torres.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

GANADO OVINO.
Por su gran importancia en épocas pasadas, cuando llegó al ser el motor económico de la Corona de Castilla y de toda España, además de por la gran repercusión que tiene actualmente en los medios de comunicación, LA TRASHUMANCIA DEL GANADO OVINO es sin lugar a dudas la más conocida.

Ovejas trashumantes en el Puerto del Pico (Ávila).
Ganadería de José Manuel Sánchez.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Asociada fundamentalmente a la raza Merina que trashumaba desde las dehesas de Extremadura y Castilla-La Mancha hasta los agostaderos del Sistema Central, el Sistema Ibérico y la Cordillera Cantábrica, también otras razas ovinas autóctonas realizan desplazamientos más cortos desde la trasterminancia (menos de 100 km y 4-5 jornadas) a simples movimientos locales como la subida a los puertos o a la sierra.

Ovejas Merinas.
(c) Silvestre de la Calle García.

Ese movimiento de los rebaños y de sus pastores durante siglos generó un intercambio cultural importantísimo reflejado tanto en los conocimientos ganaderos como en la gastronomía, la artesanía, la música tradicional...A Todos nos viene a la mente al hablar de trashumancia la popular canción de Ya se van los pastores.

Paco Morgado con su rebaño.
(c) Silvestre de la Calle García.

Desde la abolición de los Reales Privilegios de los que gozó el Honrado Concejo de la Mesta entre 1273 y 1836, la trashumancia entró en decadencia comenzando a tomar auge la trasterminancia o trashumancia corta. No obstante, muchos rebaños siguieron trashumando en tren primero y en camión después e incluso a pie, si bien en la segunda mitad del siglo XX se empezó a temer por su total desaparición debido a factores como la falta de rentabilidad de las explotaciones, la dificultad para encontrar mano de obra, la ausensecia de relevo generacional, la ocupación de vías pecuarias...
Si logró conservarse la trashumancia del ganado ovino y la de las demás especies, fue en gran medida gracias a JESÚS GARZÓN, gran defensor de la trashumancia y de la cultura pastoril.

El autor y Jesús Garzón.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Aunque la trashumancia ha estado asociada tradicionalmente con las ovejas Merinas productoras de lana fina de gran calidad, también otras razas españolas realizan o han realizado a lo largo de la historia, movimientos trashumantes, trasterminantes o desplazamientos altitudinales como la castellana, la latxa, la segureña...

Ovejas Latxas en el monte.
(c) José Antonio Uriarte.

GANADO CAPRINO.
Mucho menos conocida que la del ganado ovino, es LA TRASHUMANCIA DEL GANADO CAPRINO, la cual era realizada fundamentalmente entre las zonas de dehesa, vegas y valles donde las cabras pastaban en invierno y los pastizales de verano situados en sierras generalmente cercanas. De hecho, en el caso del caprino, hablaríamos más bien de trasterminancia o trashumancia corta que de trashumancia larga como la del ganado ovino aunque siempre se integraba en los rebaños ovinos algún hatajo o pequeño rebaño de cabras.

Cabras trashumantes.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Frecuentemente, en los pueblos de montaña, los rebaños de cabras realizaban cortos desplazamientos altitudinales conocidos simplemente como la  subida a la sierra. A diferencia de las ovejas y vacas que no solían ser sometidas a ordeño o solo en algunas zonas muy concretas, las cabras se ordeñaban a menudo durante todo el verano, destinando su leche a la elaboración de queso que bajaba a venderse o a intercambiarse por otros productos a los pueblos más cercanos una vez a la semana.

Benigna Blázquez Garro, cabrera trashumante, haciendo queso.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Esta particularidad del manejo del ganado caprino, obligaba en la mayoría de los casos al traslado de toda la familia y de los animales domésticos que criaban desde las gallinas e incluso gatos a los cerdos y caballerías. La vida de los cabreros en la sierra era bastante dura al tener que residir en chozas y vivir alejados de los pueblos.

Paulino Gargantilla Serrano ordeñando una cabra.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

En verano, las cabras podían permanecer en corrales al aire libre denominados majales en zonas como la Sierra de Gredos, pero pasado el verano las cabras debían ser alojadas en construcciones más sofisticadas como las berengas y berengones hechos enteramente de materia vegetal hasta corrales de muros de piedra y cubierta vegetal o de teja.

Cabras en una berenga.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

La trashumancia de cabras lecheras prácticamente ha desaparecido en la actualidad debido fundamentalmente a las normativas sanitarias para la conservación de la leche y la elaboración y venta de quesos y a la propia dureza del oficio del cabrero. No obstante, aún se realizan cortos desplazamientos fundamentalmente en aquellas zonas donde predomina el ganado caprino de aptitud cárnica o donde las normativas sanitarias permiten el ordeño y elaboración de queso artesano.

Alejandro Torralvo, cabrero moderno.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

En otro tiempo, gran parte de las cabras españolas realizaban trashumancia, trasterminancia o desplazamientos altitudinales, especialmente las cabras sometidas a ordeño para garantizar la producción de leche y queso durante el verano gracias a los pastos serranos de verano. Razas como la Verata, la Guisandera o Guisandesa, la Cabra del Guadarrama...

Cabras Guisanderas trashumantes.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

GANADO BOVINO.
El ganado bovino o vacuno fue explotado durante siglos o milenios fundamentalmente para el trabajo agrícola aunque también tenía importancia la producción de carne y leche. En muchos casos, los ganaderos tenían un reducido número de vacas y no tenían que realizar desplazamientos a lo largo del año para alimentar a sus animales. Sin embargo, LA TRASHUMANCIA DEL GANADO BOVINO tiene en la actualidad una gran importancia en España.

Vacas trashumantes subiendo por la calzada romana del Puerto del Pico (Ávila).
(c) Silvestre de la Calle García.

En el siglo XIX, la Real Cabaña de Carreteros (1497-1836), pierde todos sus privilegios y los carreteros se convirtieron en ganaderos trashumantes aprovechando su gran conocimiento de las grandes rutas carreteriles que coincidían con las cañadas trashumantes.

Manuel Yuste García, carretero y vaquero trashumante.
(c) Silvestre de la Calle García.

No obstante, en zonas del norte peninsular, donde el ganado vacuno tiene gran importancia desde la época prerromana cuando los autores clásicos ya hablaron de la importancia de la elaboración del butyro o mantequilla y donde se elaboran algunos de los quesos de vaca más apreciados de España y del mundo, los desplazamientos estacionales entre las zonas costeras y los valles ya era realizado por grupos como los vaqueiros de alzada de Asturias o los vaqueros pasiegos de Cantabria mucho antes del siglo XIX. Precisamente en Cantabria sigue siendo hoy fundamental LA MUDA o trashumancia corta que se realiza tanto con ganado bovino como con otras especies.

La muda de las vacas Pasiegas.
(c) Sergio Canales García/La Ferrería.

A pie o en camiones especiales, la trashumancia de largo recorrido del ganado bovino o vacuno goza de una gran importancia entre las dehesas, valles y zonas costeras donde pasan el invierno, a veces incluso estabuladas, y las montañas en las que pasan el verano . Destacable en este aspecto es la Sierra de Gredos donde por los Puertos del Pico al este y de Tornavacas al oeste, siguen transitando numerosas vacadas a pie desde las dehesas extremeñas a los agostaderos serranos.

Vacas trashumantes subiendo el Puerto de Tornavacas.
(c) Silvestre de la Calle García.

Tanto en el ganado bovino como en otras especies, la trashumancia implica dos viajes anuales que podemos denominar trashumancia de invierno, cuando en otoño-invierno el ganado es trasladado a los pastos de invierno, y trashumancia de verano cuando se realiza el recorrido inverso. A menudo, en el caso de este último desplazamiento, todo el ganado de un pueblo o una zona, se traslada el mismo día o en un periodo muy corto de tiempo, lo que da lugar a la organización de jornadas y fiestas aprovechando el buen tiempo.

Vacas Berrendas en Colorado llegando a los pastos de verano.
Ganadería Lourdes González Bernabé.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

El ganado bovino o vacuno también comenzó a tener dificultades a la hora de realizar la trashumancia debido a los factores señalados anteriormente. Muchos ganaderos optaron por la trashumancia en camiones aunque aún hay algunos que realizan largos recorridos a pie con grandes vacadas si bien predomina ya con este tipo de ganado la realización de trashumancia corta o trasterminancia.

Vacada trashumante de los Cerrillas Torres cruzando el río Tajo.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Respecto a las razas bovinas trashumantes, la más numerosa de todas realizando desplazamientos de largo recorrido a pie, es sin lugar a dudas la Avileña-Negra Ibérica, aunque también hay ganaderías de la raza de Lidia que realizan desplazamientos muy largos. Otras como la Asturiana de los Valles, la Asturiana de la Montaña o Casina, la Parda de Montaña, la Tudanca, la Pirenaica, la Berrenda en Colorado, la Pajuna...también realizan recorridos más o menos largos.

Vacas Tudancas.
(c) Carlos Fidel Vejo.

Es preciso señalar que, a diferencia de ovejas y cabras, las vacas trashumantes, trasterminantes o que suben a los puertos en verano, pueden ser sometidas a estabulación invernal durante un breve periodo, algo muy común en el norte de España. En el resto de España, especialmente en el cuadrante suroccidental, son simplemente trasladadas a dehesas en las que permanecen durante el invierno y la primavera.

Vacas Casinas estabuladas.
(c) Carlos Fidel Vejo.

Aunque en el pasado vacas lecheras como las Pasiegas realizaban desplazamientos temporales a lo largo del año, hoy en día la trashumancia, trasterminancia y subida a puertos es realizada única y exclusivamente por vacas de aptitud cárnica e incluso de lidia.

Vaca Avileña-Negra Ibérica bociblanca bardina con su ternero.
(c) Juan Manuel Yuste Apausa.

La trashumancia del ganado bovino mantiene vivas prácticas de manejo ancestrales como el herrado o marcado a fuego del ganado y la realización de la señal de oreja. Pese al uso de crotales termoplásticos, collares GPS o a los dispositivos de vallado virtual, el hierro y la señal permiten identificar rápidamente al ganado que se extravía cuando se realizan largos desplazamientos.
Así mismo, la colocación de cencerros, no exclusiva del ganado bovino pero sí de gran importancia en esta especie se ve favorecida gracias a la trashumancia.

Vaca con hierra, señal y cencerro.
(c) Miguel Alba Vegas.

GANADO EQUINO.
Prácticamente desconocida para muchas personas es LA TRASHUMANCIA DEL GANADO EQUINO pero es una actividad que tiene cada vez mayor importancia en zonas montañosas del norte peninsular donde tras la desaparición de los rebaños de ovejas y cabras, muchos pastizales de montaña o puertos comenzaron a ser ocupados por yeguas de aptitud cárnica.

Trashumancia de ganado equino en la Sierra de Gredos.
(c) Hispano-Bretones Sur de Gredos.

Asociadas durante mucho tiempo a rebaños de ovejas y vacadas trashumantes en los que eran utilizados como animales de carga y montura además de para la crianza de potros y muletos, las yeguas siempre realizaron largos desplazamientos trashumantes. Sin embargo, no sería hasta la segunda mitad del siglo XX cuando ya apenas se utilizaban caballerías de labor cuando comenzasen a seleccionarse y criarse yeguas dedicadas a la producción cárnica.

Muda de yeguas en Cantabria.
(c) Raquel Cayón Campuzano.

En la Cordillera Cantábrica, los Pirineos y el Sistema Central, la trashumancia de ganado equino es cada vez más importante, existiendo yeguadas que realizan recorridos de hasta 300 km entre las dehesas extremeñas y la Sierra de Gredos y viceversa.

Yeguada trashumante.
Ganadería Cerilllas Torres.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Diversas son las razas equinas caballares que realizan trashumancia, siendo la más importante y conocida de todas la raza Hispano-Bretona.

Yeguas Hispano-Bretonas.
(c) Hispano-Bretones Sur de Gredos.

A MODO DE EPÍLOGO.
Como vemos, la trashumancia da para mucho. Tenemos la suerte de contar en España con grandes expertos que desde diversos ámbitos profesionales se preocupan por esta actividad: los propios ganaderos, escritores, fotógrafos, técnicos, naturalistas, ¿políticos?...
Un buen ejemplo es el caso del fotógrafo y naturalista Alonso de la Calle Hidalgo, nacido en el seno de una familia de ganaderos trashumantes y administrador durante más de un cuarto de siglo de la Dehesa Sierra de Jaranda de Guijo de Santa Bárbara (Cáceres), donde pastan durante el agostadero (verano y otoño) más de una docena de vaqueros trasterminantes.

Alonso de la Calle Hidalgo.
(c) Familia De la Calle García.

Hijo de Antonio Leandro de la Calle Jiménez (1924-2022), cartero rural y vaquero de suizas, nieto de Alonso de la Calle Jiménez (1892-1950) también cartero y vaquero trashumante, bisnieto del mítico vaquero trashumante Cipriano Jiménez Pérez (1864-1927) y descendiente de Antonio Jiménez García (1810-1898), conocido popularmente como El Abuelo Viejo y uno de los ganaderos más importantes de la historia de Guijo de Santa Bárbara, Alonso lleva décadas investigando sobre ganadería y trashumancia habiendo dirigido y realizado numerosos documentales sobre esta milenaria actividad los cuales han sido proyectados en numerosas poblaciones de pueblos de la Sierra de Gredos donde la trashumancia tiene una gran importancia.

Tío Paulino, el último cabrero tradicional de la Sierra de Gredos.
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

NOTA FINAL DEL AUTOR.
Como escritor de este blog dedicado a la ganadería y la cultura tradicional, uno de mis principales objetivos es publicar entradas o artículos relacionados con esta milenaria actividad que debe ser valorada por todos y protegida por la Administración.
Por mi parte, como técnico forestal especializado en ganaderría extensiva y razas autóctonas, realizo además de los artículos ya mencionados, charlas y conferencias sobre la trashumancia que, combinadas con los magníficos documentales realizados por Alonso de la Calle Hidalgo, mi padre, dan como resultado una interesante actividad que ofrecemos a Ayuntamientos y Asociaciones Culturales para eventos relacionados con la ganadería y la trashumancia.

Charla sobre la Historia de los cabreros de Gredos.
El Raso, Candeleda (Ávila).
(c) Alonso de la Calle Hidalgo.

Que nunca dejen de trashumar por nuestras cañadas, cordeles y veredas las ovejas, las cabras, las vacas y las yeguas.
Como dijo un gran trashumante:
¡JALEEE! ¡JALEEE PA'LANTEEE!

David Mahíllo González, vaquero.
(c) David Mahíllo González.

Fdo: Silvestre de la Calle García.
Técnico forestal.

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